El lenguaje evoluciona que es una barbaridad, ahora que los textos de cualquiera pueden ser publicados en la red y leídos por miles de personas. Y claro, no es que escribir en formato SMS y con faltas de ortografía, sin tildes y sin signos de puntuación, sin saber dar coherencia y cohesión a los textos sea no saber escribir. ¡Por favor, no me seas arcaico! Es simplemente que la lengua está cambiado con los usos que de ella hace la sociedad, y todas tus normas de corrección no son más que un lastre que impiden el desarrollo de la expresión escrita de los jóvenes de hoy día. Hay que ser justos: a fin de cuentas, el castellano no es más que la evolución de un latín mal hablado por un grupo de ignorantes…
64% of teens admit that they incorporate, often accidentally, at least some informal writing styles used in personal electronic communication into their writing for school. (Some 25% have used emoticons in their school writing; 50% have used informal punctuation and grammar; 38% have used text shortcuts such as “LOL” meaning “laugh out loud.”)
Es el resultado de juntar Twitter con un vibrador USB que transforma cada caracter ASCII que recibe en una vibración de distinta intensidad y duración.
Everybody on Twitter is Having Sex With You
De repente, esto del microblogging ya no me parece tan estúpido…
Servicio de What is my IP, con el aliciente de que unas (supuestas) chicas sexys te gimen los números…
O eso es lo que dice un estudio:
Yahoo is strong in “struggling societies,” “blue collar backbone,” and “remote America,” where as Google obtains higher use in “small town contentment,” “affluent suburbia,” and “upscale America.”
La Universidad de Esnaford ha dedicido empezar a romperse el coco para ver cómo lleva a cabo un proyecto que pretende preservar todo tipo de obras electrónicas, desde literatura a videojuegos, incluyendo Second Life entero: no sólo edificios y objetos, sino personajes y estilos de vida, algo que permita a las futuras generaciones ver cómo era el ciberespacio en sus comienzos.
Y así es como descubro 253, una novela electrónica de 1995 (“sólo para navegadores que soporten tablas”) y que tiene una estructura curiosísima en la que, valiéndose de hipervínculos, se van relacionando los 36 pasajeros de cada uno de los siete vagones que, junto con el conductor del tren, recorren el metro de Londres en un viaje sumamente peculiar…
Pero el lunes 10 de diciembre se marcó un nuevo record en Reino Unido al gastarse en compras por Internet, en tan solo un minuto, la friolera de 767.500 libras esterlinas, algo más de un millón de euros. Dieciocho mil euros por segundo, vaya.
Por una vez, detrás de esa rubia veinteañera con tetas gordas del chat no se oculta un cuarentón bajito, gordo y calvo, sino un programa ruso que intenta sonsacarte tus datos bancarios. Al menos así garantizas que no estás intentando ligar on-line con tu propia mujer…