La Universidad de Esnaford ha dedicido empezar a romperse el coco para ver cómo lleva a cabo un proyecto que pretende preservar todo tipo de obras electrónicas, desde literatura a videojuegos, incluyendo Second Life entero: no sólo edificios y objetos, sino personajes y estilos de vida, algo que permita a las futuras generaciones ver cómo era el ciberespacio en sus comienzos.
Y así es como descubro 253, una novela electrónica de 1995 (“sólo para navegadores que soporten tablas”) y que tiene una estructura curiosísima en la que, valiéndose de hipervínculos, se van relacionando los 36 pasajeros de cada uno de los siete vagones que, junto con el conductor del tren, recorren el metro de Londres en un viaje sumamente peculiar…