Lo que no impide que una empresa rusa se esté dedicando a enterrar móviles, y no contentos con eso, lo están haciendo en la Anomalía Magnética de Kurks para que todo el zen electromagnético que haya quedado atrapado dentro pueda por fin liberarse y regresar a su dueño.
Una iniciativa del gobierno nipón pretende crear profesores de móvil que enseñen a los japoneses a manejar sus cada vez más complejos teléfonos.
Me revienta la gente que manda SMS abreviados, especialmente si no utilizan los 160 caracteres ni de lejos (y ya no hablemos de los que escriben meils -o cosas peores- en ese plan…). Me suele suponer un gran esfuerzo descifrarlos, y muchas veces ni siquiera termino de conseguirlo, por lo que, aunque haya descubierto la existencia de un Diccionario SMS, y a pesar de que adoro los diccionarios, creo que seguiré respondiendo lo de Tu mensaje ha llegado corrupto. Por favor, prueba a enviarlo de nuevo. Y quien no quiera aprender a escribir, que gaste saldo.
Un importantísimo estudio estadounidense revela que a los cirujanos les sienta bien jugar a la Wii antes de operar.
Pues a mí follar me sienta estupendamente, oiga, así que a ver si también me hacen precalentar antes de venir al curro…
La Universidad de Esnaford ha dedicido empezar a romperse el coco para ver cómo lleva a cabo un proyecto que pretende preservar todo tipo de obras electrónicas, desde literatura a videojuegos, incluyendo Second Life entero: no sólo edificios y objetos, sino personajes y estilos de vida, algo que permita a las futuras generaciones ver cómo era el ciberespacio en sus comienzos.
Y así es como descubro 253, una novela electrónica de 1995 (“sólo para navegadores que soporten tablas”) y que tiene una estructura curiosísima en la que, valiéndose de hipervínculos, se van relacionando los 36 pasajeros de cada uno de los siete vagones que, junto con el conductor del tren, recorren el metro de Londres en un viaje sumamente peculiar…
Esta agarradera japonesa no ha sido diseñada para sujetarte mejor al tren, sino para demostrar que tenías las manos ocupadas cuando te acusen de estar arrimando cebolleta.
Sin desperdicio: the Taser that plays MP3s
Deborah Kerr in The King and I recommended whistling a happy tune when afraid, but now fearful Americans can sing along to their favourite tracks while shooting anyone who causes them consternation with a 50,000-volt electric charge.